Reseñas: Shameless (Temporada 8)
La familia Gallagher es todo menos convencional. En esta temporada de Shameless voy a analizar cómo la pobreza, la negligencia y la falta de apoyo afectan a cada miembro del hogar, desde la mirada de una trabajadora social. Exploraremos los riesgos, las decisiones impulsivas y la resiliencia de los Gallagher, mostrando cómo sobreviven y crecen en un entorno caótico que pocos podrían soportar.
Goilli: La octava temporada de Shameless muestra cómo la familia Gallagher intenta avanzar hacia una vida más estable, pero las secuelas emocionales, la falta de modelos familiares y la ausencia de apoyos estructurales siguen influyendo en sus decisiones. Desde la mirada de una trabajadora social, esta temporada evidencia claramente el ciclo de desigualdad: cuando no hay intervención temprana ni soporte institucional, el proceso de cambio es frágil y puede romperse en cualquier momento.
Fiona continúa consolidando su independencia económica y emocional. Su gestión de propiedades y su entrada al mercado inmobiliario representan un claro ejemplo de empoderamiento personal: por primera vez, su identidad no está únicamente ligada a su rol de cuidadora. Sin embargo, su enfoque extremo en el trabajo puede interpretarse como una respuesta defensiva ante años de carga emocional, priorizando la autosuficiencia para evitar volver a sentirse responsable de los demás.
Lip sigue luchando con su adicción al alcohol, pero empieza a desarrollar conciencia de sí mismo y a asumir responsabilidad por sus actos. Su relación con su padrino de rehabilitación muestra la importancia de las figuras de referencia positivas para jóvenes en riesgo. Aunque comete errores y experimenta recaídas emocionales, es uno de los personajes que mejor ilustra el beneficio de la intervención terapéutica continua.
Ian atraviesa una fase de activismo descontrolado en defensa de los derechos LGTBIQ+, adoptando una postura mesiánica que lo lleva a comportamientos impulsivos y a conflictos legales. Desde una perspectiva profesional, este comportamiento no es solo activismo: es un signo de descompensación emocional asociado a su trastorno bipolar. Su caso evidencia cómo los jóvenes con trastornos mentales necesitan seguimiento, no solo medicación.
Debbie continúa buscando afirmación a través de relaciones afectivas inestables, sin consolidar un proyecto vital propio. Aunque trabaja para mantener a su hija, lo hace desde la urgencia y la improvisación, mostrando la necesidad de acompañamiento en habilidades parentales, gestión del tiempo y fortalecimiento de autoestima.
Carl, tras haber adquirido disciplina en la escuela militar, empieza a replantearse su identidad. Aunque intenta mantener la estructura adquirida, el hogar desorganizado y la falta de límites externos dificultan su continuidad en ese camino. Su evolución confirma que los avances logrados en un entorno estructurado son difíciles de sostener en un contexto de caos familiar.
Frank, tras la muerte de una pareja importante en su vida, intenta reinventarse nuevamente, pero lo hace desde la manipulación y la búsqueda de beneficios personales. Sigue siendo una figura desestabilizadora y un ejemplo claro de adulto que reproduce y perpetúa patrones de irresponsabilidad.
En conjunto, esta temporada demuestra que la resiliencia de los Gallagher no es infinita: necesita apoyo real para consolidarse. Los hermanos empiezan a construir caminos individuales, pero siguen cargando con las consecuencias de haber crecido sin seguridad emocional, sin referentes adultos adecuados y sin acompañamiento institucional. Como trabajadora social, sería esencial mantener intervenciones diferenciadas: apoyo terapéutico para Lip e Ian, formación parental para Debbie, acompañamiento de autonomía para Fiona y seguimiento legal/protección para Carl. La octava temporada confirma que crecer en la adversidad deja cicatrices que no desaparecen solo con esfuerzo y voluntad.
¿La habéis visto? ¿Qué os ha parecido? ¡Os leemos en comentarios!
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162: Furret
✨ ¡SHINY! ✨
¡Enhorabuena!
Has encontrado un Furret Shiny.
Ha quedado registrado para siempre en tu Pokédex.
En el post de hoy os venimos a hablar de otro pokemon. ¡Comencemos!
Tipo: Normal
Clasificación: Pokémon Alargado
Altura: 1.8 m
Peso: 32.5 kg
Habilidad: Fuga (Run Away) o Vista Lince (Keen Eye)
Habilidad oculta: Cacheo (Frisk)
Evolución: Sentret → Furret (nivel 15)
Descripción Pokédex
“Gracias a su cuerpo largo y flexible, puede deslizarse por los lugares más estrechos sin dificultad. Su agilidad le permite escapar rápidamente de cualquier peligro.”
— Pokédex de diversas generaciones
Furret es un Pokémon de tipo Normal y la evolución de Sentret. Su cuerpo extremadamente largo y esbelto le permite moverse con una elegancia sorprendente, atravesando túneles y madrigueras donde otros Pokémon no podrían entrar.
La Pokédex destaca que, a pesar de su tamaño, posee una gran velocidad y una notable capacidad para cambiar de dirección mientras corre. Gracias a ello, resulta muy difícil de atrapar cuando huye de un depredador o juega entre la vegetación.
Furret es un Pokémon curioso y amigable que suele acercarse a entrenadores y otros Pokémon sin mostrar agresividad. Sin embargo, cuando protege a su familia o su territorio, demuestra una gran determinación y valentía.
Movimientos característicos (oficiales)
- Ataque Rápido (Quick Attack)
- Golpe Cuerpo (Body Slam)
- Doble Filo (Double-Edge)
- Excavar (Dig)
- Desarme (Knock Off)
- Ida y Vuelta (U-turn)
Comportamiento y hábitat
Furret habita en praderas, bosques y zonas rurales donde existen madrigueras naturales. Gracias a la flexibilidad de su cuerpo, puede recorrer galerías subterráneas con gran facilidad y encontrar refugio rápidamente.
Es un Pokémon muy sociable que suele vivir en pequeños grupos familiares. Mantiene el hábito de vigilancia aprendido en su etapa como Sentret, aunque ahora depende más de su velocidad y agilidad para evitar el peligro.
Durante el día explora grandes extensiones de terreno en busca de alimento y suele regresar siempre al mismo refugio, utilizando su excelente memoria para orientarse.
Curiosidades oficiales
- Con 1,8 metros de altura, es sorprendentemente largo para un Pokémon de aspecto tan pequeño.
- Su diseño está inspirado en animales como el hurón y la comadreja.
- Su capacidad para desplazarse por espacios estrechos es una de sus características más destacadas en la Pokédex.
- Se convirtió en un fenómeno de Internet gracias al famoso meme y vídeo "Furret Walk", donde aparece caminando de forma relajada sobre una cinta transportadora.
Nota de la Profesora Zarzal:
“Furret demuestra que una anatomía poco convencional puede convertirse en una gran ventaja evolutiva. Su cuerpo alargado le permite explorar lugares inaccesibles para otros Pokémon y escapar con rapidez de casi cualquier amenaza. Además, su carácter curioso y amistoso lo convierte en un excelente compañero para entrenadores amantes de la exploración.”
¿Lo conociaís? ¡Os leemos en los comentarios!
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Reseña: Invisible
Editorial: Nube de Tinta
Idioma: Castellano
Numero de paginas: 304 pag
Fecha de lanzamiento: 01/02/2018
ISBN: 9788416588435
Sinopsis: ¿Quién no ha deseado alguna vez ser invisible? ¿Quién no ha deseado alguna vez dejar de serlo?
Goilli: Es un libro del que llevo escuchando hablar bastante tiempo; no me atrevía a leerlo porque me dijeron que era un poco duro, y la verdad es que se sale un poco del tipo de libros que suelo leer yo. Al final me he animado y lo he leído.
Las primeras páginas me han costado bastante: me ha sido difícil seguir el flujo de la historia y saber de quién estaba hablando en cada momento o de quién era cada punto de vista. Porque el autor va mezclando diferentes puntos de vista de los protagonistas y en una página es uno y en la otra otro, entonces te hace pensar un poco y tener que seguir de lleno la historia de todos los protagonistas. La verdad es que no estoy acostumbrada a ello, normalmente todas las historias que leo están contadas por un solo protagonista o por el narrador, pero no por cuatro o cinco personas diferentes.
Aun así, la historia me ha enganchado de principio a fin y la verdad es que para mí sí ha sido un poco dura, porque según ha ido avanzando la historia me he sentido muy identificada con el protagonista. Sabía cómo se sentía, sabía lo que le había dolido y entendía perfectamente que pensara así y actuara así.
Creo que precisamente esa es una de las cosas que hacen que el libro llegue tanto: es muy fácil ponerse en la piel de los personajes. No es una historia lejana o difícil de imaginar, sino algo que podría pasar en cualquier sitio y a cualquiera. Mientras lees, hay momentos en los que te entran ganas de parar, pensar en lo que está pasando e incluso reflexionar sobre situaciones que quizás hemos visto alguna vez a nuestro alrededor o nos han pasado a nosotros mismos.
El libro también te hace mirar la historia desde diferentes lados. No solo ves lo que siente el protagonista, sino también cómo viven la situación otras personas que están alrededor. Eso hace que la historia tenga más profundidad y que entiendas mejor todo lo que está ocurriendo.
A pesar de que es una lectura rápida y las páginas se pasan casi sin darte cuenta, deja bastante poso. No es el típico libro que cierras y ya está, sino uno de esos que te hacen quedarte pensando un rato después de terminarlo.
En definitiva, aunque al principio me costó un poco entrar en la historia, ha sido un libro que me ha sorprendido y que me ha hecho sentir muchas cosas mientras lo leía. Entiendo perfectamente por qué tanta gente lo recomienda. No es una lectura fácil a nivel emocional, pero sí creo que merece la pena leerla.
¿Vosotras la habéis leído? ¿Qué os ha hecho sentir? Os leemos en comentarios.



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