Desde su formación en 2016, Karnívale ha construido una propuesta sonora que trasciende la fusión para convertirse en un lenguaje propio, donde el rock dialoga de forma orgánica con las raíces del folclor caribeño. Con los tambores como eje y una fuerte carga simbólica inspirada en mitos, rituales y memorias colectivas, la banda explora una visión más profunda del Caribe colombiano, alejada de lo superficial. En esta entrevista, hablan sobre la evolución de su identidad, la reinterpretación de lo ancestral desde lo contemporáneo y la construcción de un universo musical que busca conectar, desde la autenticidad, con públicos dentro y fuera de su territorio.
1.Karnívale nace en 2016 con la idea de fusionar rock y folclor caribeño. ¿Cómo ha evolucionado
esa identidad sonora desde sus inicios hasta hoy?
Karnívale nace en 2016 con una idea muy clara: unir dos mundos. Con el tiempo, esa identidad ha
madurado hacia algo más sólido y definido. Hoy no solo fusionamos, sino que construimos un
lenguaje propio donde el folclor caribeño no es un complemento, sino el corazón del sonido.
2. Su música rinde un tributo a las raíces del Caribe colombiano. ¿Qué significa para ustedes
reinterpretar el folclor desde una mirada contemporánea?
Para nosotros, reinterpretar el folclor es mantener viva la raíz, pero hablándole al presente. No se
trata de replicar lo tradicional, sino de transformarlo sin perder su esencia. Es una forma de honrar
nuestra cultura mientras la proyectamos hacia nuevas generaciones.
3. En su propuesta, los tambores tienen un papel central. ¿Cómo construyen ese equilibrio entre
la fuerza rítmica tradicional y los elementos del rock?
Los tambores son el eje de todo. A partir de ahí construimos el resto. El equilibrio sucede cuando
entendemos que la fuerza rítmica no compite con otros elementos, sino que los guía. Todo se
organiza alrededor del pulso, respetando su energía y dándole espacio dentro del sonido.
4. En Último Edén exploran una base inspirada en la champeta palenquera. ¿Qué los atrajo de
ese ritmo y cómo lo adaptaron a su sonido?
La agrupación Las Estrellas del Caribe fue las referencias e influencia que usamos para este
ritmo, nos atrajo por su fuerza, su historia y su identidad. Es un ritmo que conecta directamente
con la raíz afrocaribe. Lo adaptamos llevándolo a nuestro universo, respetando su esencia rítmica
pero integrándolo con nuestra forma de construir atmósferas y energía.
5. Hablan del Carnaval más allá de lo que normalmente se percibe. ¿Qué aspectos del Carnaval
sienten que no están suficientemente representados en la música actual?
Sentimos que muchas veces el Carnaval se muestra solo desde lo superficial: la fiesta, el color, lo
evidente. A nosotros nos interesa explorar lo que hay detrás: lo ritual, lo ancestral, lo espiritual y
hasta lo oscuro. Esa profundidad es parte real del Carnaval y pocas veces se representa.
6. Sus canciones están inspiradas en mitos, leyendas y relatos populares. ¿Podrían contarnos
alguna historia específica que haya influido directamente en su música?
Muchas de nuestras canciones nacen de relatos que han pasado de generación en generación. En
este caso, una de las referencias es la leyenda urbana de la novia de Puerto Colombia, una historia
muy conocida en la región que habla de lo misterioso, lo trágico y lo que permanece en el
imaginario colectivo.
No buscamos contarla de forma literal, sino tomar su esencia: esa sensación de presencia, de
historia no resuelta, que sigue viva en el tiempo y que conecta con la atmósfera de nuestra
música.
7. El videoclip de “Último Edén” plantea una especie de ritual hacia el desenfreno. ¿Qué
simboliza ese proceso dentro del universo conceptual de la banda?
El videoclip representa un ritual de liberación. Ese “desenfreno” no es solo fiesta, es una ruptura
con lo contenido. Dentro de ese recorrido, el cual aparece como un punto clave: es el momento en
el que ella toma la bebida del monocuco, marcando un quiebre en la narrativa. A partir de ahí,
todo se transforma y la historia entra en un estado más instintivo, más libre y más intenso.
8. Este nuevo trabajo incluye lanzamientos periódicos hasta completar un álbum. ¿Cómo influye
esta estrategia en la forma en que construyen el relato del disco?
Lanzar el álbum por partes nos permite construir una narrativa progresiva. Cada canción es un
capítulo que revela una parte del universo de Karnívale. Esto hace que la audiencia no solo
escuche música, sino que vaya descubriendo una historia en el tiempo.
9. Mencionan que su música puede acompañar distintos estados de ánimo. ¿Cómo logran
mantener esa versatilidad sin perder su identidad?
La versatilidad viene de explorar emociones, pero la identidad se mantiene en la raíz. No importa
el mood de la canción, siempre hay elementos que nos definen: el ritmo, la intención, la energía.
Eso es lo que hace que todo siga sonando a Karnívale.
10.Con la intención de proyectarse internacionalmente, ¿cómo creen que su propuesta puede
conectar con públicos que no están familiarizados con el folclor del Caribe colombiano?
Creemos que la conexión va más allá del idioma o del contexto cultural. La energía, el ritmo y la
emoción son universales. Nuestra propuesta puede ser una experiencia nueva para quienes no
conocen el Caribe, pero justamente ahí está el valor: en mostrar algo auténtico que se siente real.